Jordi Curós – Sin titulo
Curós Jordi
- Técnica: Tecnica Mixta
- Dimensiones: 60x50
- Código producto:APAU001
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Descripción
El paisaje siempre ha sido protagonista en la investigación artística, tanto como escenario, como fondo, pero también como sujeto en sí mismo. La descripción naturalista del paisaje ha sido una de las mayores aspiraciones de los artistas de todas las épocas. Cada período histórico ha dado su propia interpretación del paisaje, contribuyendo a la evolución de su descripción: primero con una investigación sobre el espacio, a través de la perspectiva de Brunelleschi en el Renacimiento temprano; luego sobre la actuación atmosférica en el siglo XVI; hasta la representación de cada una de las vibraciones de la luz sobre los objetos en el impresionismo.
El lenguaje pictórico del artista Jordi Curós se distingue por la búsqueda de la esencialidad y la sencillez en la representación. En la visión de Jordi Curós la realidad sensible sufre cambios en sentido expresionista. Estas modificaciones se identifican, en primer lugar, en una reducción de los detalles del dibujo en favor de una composición que se expresa sobre todo gracias al dibujo colorista. Desde el punto de vista cromático, también cabe destacar cómo la paleta de Jordi Curós está compuesta por colores extremadamente vivos, llenos de luz y rozando la verdad natural. En este sentido podemos afirmar que toda su obra pictórica se caracteriza por un brío narrativo muy naif que le lleva a describir el mundo de forma creativa e imaginativa.
Jordi Curós Ventura, Olot 1930 – Barcelona 2017. Pintor y grabador, a partir de una inicial formación artística en la Escuela de Artes de su ciudad natal, trabajó en los talleres de imaginería religiosa de Olot El Arte Cristiano. A principios de los años cincuenta, un grupo inquieto de artistas gerundenses constituyeron el colectivo Indika, uno de los primeros grupos de vanguardia del país. En 1954 obtuvo una beca del Instituto Francés de Barcelona para estudiar en París. A su regreso se instaló definitivamente en Barcelona. En el año 1958, el Ayuntamiento barcelonés le concedió otra beca para ampliar estudios en París. Es la etapa del informalismo, que abandonó a mediados de los años sesenta, coincidiendo con la entrada en la sala Parés de Barcelona, dando paso a una pintura más figurativa, línea en la cual se mantuvo posteriormente.




