Piero Vignozzi – Senza titolo
Vignozzi Piero
- Técnica: Pasteles
- Dimensiones: 40x39,5
- Código producto:JCOS002
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Descripción
Las flores, como tema, en sí comienzan a aparecer dentro de los “bodegòn”, género que ve la luz a principios del siglo XVII. Posteriormente la atención de los pintores por el mundo floral, especialmente con los impresionistas, se hizo cada vez más, como una oportunidad extraordinaria para captar vibraciones cromáticas y luminosas. Así las flores comienzan a aparecer no solo en los jarrones, sino también inmersas en su paisaje natural. Si al principio de su historia fue un pretexto para que los pintores intentaran una reproducción fotográfica de la realidad, en el arte contemporáneo el tema de las flores se convierte también en una forma de interpretar la realidad.
También en este exquisito pastel podemos admirar la calidad técnica del pintor Piero Vignozzi en la reproducción del natural. Vignozzi es un artista capaz de una interpretación totalmente naturalista, caracterizado por un altísimo nivel de pureza formal. Las flores están representadas con gran veracidad en una forma que reproduce a la perfección su materia. Sin embargo, Vignozzi en sus obras siempre combina esta pureza formal con una concepción creativa del espacio, donde los elementos se mezclan y superponen en una refinada elaboración dimensional. El juego de transparencias, que permite una perfecta interacción entre los objetos, es extraordinario fruto, de la gran técnica de Vignozzi. De hecho, el medio a través del cual el artista logra obtener estas superposiciones transparentes es una sensibilidad táctil muy alta. Todo, pues, se transfigura en una imagen etérea, ya no perceptible por los sentidos, sino procedente de la memoria.
Piero Vignozzi, nacido en Florencia en 1934, completó sus estudios en el Instituto de Arte. Primero obrero y luego ciclista, al principio se dedicó a la actividad literaria, componiendo cuentos. En el campo pictórico debutó recién en 1957, participando en algunas exposiciones colectivas. En 1958 realizó su primera exposición individual en la Galería L’Incontro de Arezzo exhibiendo dibujos y grabados en madera. Mientras tanto comienza a pintar lienzos relacionados con lo informal. Con un ciclo de pinturas de este tipo inauguró su primera exposición individual de pintura en 1961. A la experiencia informal le sigue un período de reflexión que lleva al artista a una recuperación de la imagen y la figuración. Después de trabajar como periodista e ilustrador en el “Giornale del Mattino” en Florencia, comenzó a enseñar en el Liceo Artistico y luego en la Academia de Bellas Artes. En 1977 recibió el XXIII Premio Fiorino y en 1991 realizó una importante y extensa revista antológica en el Palazzo dei Diamanti de Ferrara.




